
Eran las 20.30 del 24 de mayo y los socios comenzaban a llegar a los quinchos del club, dónde los recibía el gran Angelito Labruna inflable que, con su espíritu, conjuraba los indicios de lluvia. Además, colgaban globos y carteles de bienvenida y ya dentro de los quinchos, pasacalles de feliz cumpleaños colocados por los “pibes de Zona Norte” y muchas banderas históricas de River como “Querandíes”, “Delirio y Carnaval”, “Los Parques”, “Carapachay”, “Quilmes”, “Villa Luro”, “Villa Adelina”, “Las Paredes”, etc. y otras más nuevas, como “Aliento luego existo”, “Benza”, “Santi rechapa”, “Rives es mundial”, etc.
Un rato después, los socios habían rebalsado la capacidad disponible y se paseaban por el resto de los quinchos, embanderados de River Plate, mientras compraban choripán o paty y esperaban el inicio de los sorteos, que comenzaron con la entrega de un número a cambio de $2 y que incluía de regalo un hermoso gorro “piluso” de cancha de ACM, que rápidamente fue lucido en la cabeza de todos, con la inscripción “Desde la cuna lloré por vos”.
Ya los cantos de cancha inundaban una parte de los quinchos, pero igualmente comenzaron los sorteos de ropa de River y luego llegó el ya característico bingo, con premios desde ya, también riverplatenses; se habían mostrado también videos en pantalla grande, para el disfrute de todos. También, había dado la bienvenida Nahuel Pan, secretario de la agrupación, y Diego Bernial, el tesorero, conducía desde el micrófono con su habitual capacidad, cuando tomó la palabra Fernando Guarini, presidente de ACM, para dejar en claro que es nuestro amor a River el que nos convoca cada 24 a la noche, más allá de los momentos deportivos, de las gestiones políticas y de los jugadores que nos representan en el verde césped.
Así, se fue haciendo la medianoche, cuando las ya casi 400 personas, paradas y felices, le cantamos el “feliz cumpleaños” a nuestro querido River Plate, y tres tortas gigantes con los colores rojos y blancos comenzaron a ser degustadas por todos. Pero faltaban todavía más sorteos y regalos especiales para los más pequeños, que tuvieron su piñata propia con dulces y juguetes, y hasta un hermoso recuerdo con su propia foto.
La noche se terminaba pero la alegría por estar ahí inundaba a todos, por sentirnos cerca de River en esta fecha y por sentirnos tan cerca de tantos amigos con los cuales compartimos este amor; se escucharon más canciones de cancha y hasta alguna recordando a Juan Manuel Grassi, entonada también con todo el recuerdo amoroso de sus amigos. La bruma llenaba la noche que se había puesto fresca, pero a todos nos envolvía el calor de estar allí, de juntarnos una vez más a decirte “Feliz cumpleaños”, en esa que es nuestra casa, y de saber que era sólo hasta el domingo campeón, cuando volvamos a verte.


Estuvieron todos los trapos, hubo paraguas, bengalas, papeles, bombos, redoblantes, murgas, enormes banderas de palo, fuegos artificiales, petardos, bombas de humo y un color jamás visto. El trayecto fue a pura fiesta, las calles de Buenos Aires se vieron invadidas por el festejo de River y todo se desarrollo con total normalidad. Fue una caravana inolvidable, genuina y hecha con toda la pasión del mundo. La organización fue espectacular y estuvo a cargo de la Agrupación Siempre River, AgruPASION Gallina y Agrupación Todo por River.

